Cuándo interesa de verdad constituirse como grupo de empresas ante FUNDAE

Constituirse como grupo de empresas ante FUNDAE compensa sobre todo a las compañías grandes: el porcentaje de crédito sobre lo cotizado baja al crecer la plantilla y a partir de 250 trabajadores se queda en el 50 %. A la empresa pequeña que conserva el 100 % no le resta nada, pero tampoco suele compensarle. El taller del 18 de septiembre explicó cuándo agruparse sirve para compartir crédito.

Constituirse como grupo de empresas ante FUNDAE interesa sobre todo a las compañías de gran envergadura: el porcentaje de crédito asignado sobre lo cotizado baja conforme crece la plantilla y las de más de 250 trabajadores se quedan en el 50 %. A la empresa pequeña que conserva el 100 % o el 75 % no le resta nada, pero tampoco suele compensarle.

La cuestión ocupó el décimo punto del guion del taller del viernes 18 de septiembre de 2026, la misma sesión que recoge la crónica de la actualidad del taller, y la respuesta del equipo de Autoforma fue menos automática que la pregunta: no siempre interesa.

El tema arranca en el minuto 26:36 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (26:36–28:02).

El grupo de empresas interesa a las compañías de gran envergadura

El equipo de Autoforma, que trabaja habitualmente con grupos ya constituidos, situó el punto de partida en el tamaño de la plantilla: «los que más interesa son empresas de gran envergadura», porque «conforme la empresa aumenta la plantilla, el porcentaje de crédito asignado va disminuyendo». La cuantía cotizada por formación profesional se convierte en crédito aplicando un porcentaje distinto según el tamaño de la empresa.

Las cifras se dieron con la cautela de quien enumera tramos de memoria: una empresa «de más de 250 trabajadores» dispone del «50 % del crédito cotizado», y por debajo aparecen el «60 %», el «75 %» y «así progresivamente». El taller no detalló los umbrales de plantilla asociados a cada porcentaje, de modo que el primer paso es consultar el crédito de cada sociedad antes de echar cuentas.

En claro: cuanto mayor es la plantilla, menor es el porcentaje de crédito sobre lo cotizado. El grupo interesa a la compañía grande, que se queda con la mitad de lo cotizado, y mucho menos a la pequeña que conserva el 100 % o el 75 %.

A la empresa pequeña no le resta nada, pero tampoco le compensa siempre

Ese reparto explica la otra cara del asunto. «Si son empresas chiquitillas que a lo mejor siguen teniendo el 100 %, el 75 %, no le vas a ver tantas ventajas a consolidarte como empresas grandes», resumió el equipo de Autoforma, con una conclusión que conviene retener tal cual: «No tiene desventaja, pero tampoco a lo mejor te compensa». La comparación exige tener identificada la plantilla de cada sociedad, el dato que ordena todo lo demás y que se acredita con el certificado de plantilla media.

El taller añadió un supuesto en el que la respuesta es directamente negativa: «en algunos casos la cuota de FP es mucho menor a los 420, y a esa empresa seguro que no le va a interesar el grupo de empresas». La cifra se citó sin mayor precisión, pero apunta a un caso reconocible: la sociedad cuya cotización por formación profesional queda muy por debajo de ese importe.

Importante: constituir el grupo no hace perder crédito a nadie —«no se pierde nada», se subrayó—, pero sí consume tiempo: «se va a perder tiempo preparando el grupo de empresa para que FUNDAE lo admita».

Compartir crédito es, en el fondo, una decisión de las propias empresas

Con las ventajas y los costes sobre la mesa, el equipo de Autoforma devolvió la decisión a las compañías: «tiene que ser una decisión de las propias empresas, si les interesa, si no les interesa, y si quieren coger crédito de las más pequeñitas». El razonamiento es sencillo: «una empresa pequeña probablemente no tenga en crédito toda su cuota de FP», es decir, no llega a consumir lo que tiene asignado, mientras que la grande sí suele tener plan formativo suficiente para absorberlo. Si la pequeña forma parte del grupo, «a la grande sí le va a interesar porque le puede comer su crédito».

Así se definió la figura en el taller: «una manera de compartir crédito». La ventaja está en aprovechar, donde hay actividad formativa, el crédito que de otro modo quedaría sin usar en las sociedades pequeñas; cuestión distinta es el orden en que se consume ese crédito, tratado aparte.

Qué revisar antes de plantear un grupo de empresas ante FUNDAE

La conveniencia del grupo se decide con las cifras de cada sociedad, no con una regla general. Estos son los datos que el taller dejó señalados, a los que conviene sumar lo que cada empresa podrá imputar después en costes, terreno tratado al hablar de la cofinanciación privada y el coste/hora.

El taller no ofreció una regla universal y ese es su contenido: el grupo de empresas ni conviene por sistema ni perjudica a quien entra en él. Suma cuando hay una matriz con el porcentaje de crédito recortado y sociedades pequeñas que no llegan a consumir el suyo; se queda en tiempo invertido cuando todas las integrantes conservan porcentajes altos.

Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 18 de septiembre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.