La empresa no te da el coste/hora para cofinanciar: el SMI, la cuota de FP y por qué rellenar la casilla al revés es trampa

Cuando la empresa no entrega el coste/hora de sus trabajadores, el gestor puede bonificar por debajo del derecho generado o imputar el SMI. El taller de Autoforma detalló qué horas hay que acreditar y por qué rellenar la casilla al revés es trampa.

Cuando la empresa no facilita el coste/hora para la cofinanciación por costes salariales, el taller de Autoforma fijó dos salidas: bonificar por debajo del derecho generado o imputar el SMI, con el que la mayoría de las acciones queda cubierta. En ambos casos las horas deben coincidir con el horario laboral y estar firmadas por la empresa.

El asunto ocupó el quinto punto del orden del día de la sesión en directo del viernes 11 de septiembre de 2026, cuyo repaso completo puede seguirse en la crónica de la actualidad del taller.

El tema arranca en el minuto 32:00 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (31:58–36:54).

Autoforma fija dos salidas cuando la empresa no entrega el coste/hora

El punto de partida es una resistencia conocida: «yo es que llevo toda la vida haciendo formación y a mí nunca me han pedido los costes laborales». Frente a eso, el equipo de Autoforma sitúa una tarea previa del gestor —«tienes que hacer una labor pedagógica»— para explicar que la normativa exige datos reales a quien cofinancia con costes laborales.

A partir de ahí las salidas son dos. La primera, cofinanciar «a través de una menor cantidad de bonificación de lo que tendrías derecho»: la empresa renuncia a parte del crédito y no necesita aportar coste salarial alguno. La segunda, imputar el salario mínimo interprofesional, un dato público y homogéneo; «con el SMI ya la mayoría de las formaciones va cubierta».

Para los expedientes posteriores a mayo se suma una tercera referencia: la cuota de formación profesional que publica FUNDAE, sobre la que Expeforma mantiene una calculadora de horas. El convenio colectivo también sirve de base, aunque en el taller se recomendó el SMI por homogeneidad —«ya se tiene igual para todos»—, un criterio alineado con lo explicado sobre cómo se justifica la cofinanciación privada por costes salariales.

En claro: sin coste/hora de la empresa, o se bonifica menos de lo que corresponde o se imputa el SMI —o la cuota de formación profesional publicada por FUNDAE—, siempre sobre horas coincidentes con el horario laboral.

Las horas imputadas tienen que coincidir con el horario laboral y llevar firma de la empresa

El requisito común a todas las opciones no es el importe, sino las horas. Lo que la empresa debe facilitar en todo caso es «el número de horas que han coincidido con el horario laboral firmado por la empresa»: solo esas computan como cofinanciación por costes salariales, con independencia de que el precio por hora salga del convenio, del SMI o de la cuota de formación profesional.

En teleformación el cruce se complica. «En los cursos de teleformación hay que hacer interseccional las horas laborales con las conexiones del alumno», se recordó en la sesión: no basta la jornada ni el registro de conexiones por separado, sino la intersección de ambos. Ese trabajo, antes manual, puede automatizarse con inteligencia artificial, con una cautela expresa: «Cuidado con la IA, que también se equivoca si no está entrenada».

El Departamento Jurídico alerta de expedientes sin horas laborales acreditadas

El Departamento Jurídico de Autoforma ha tramitado expedientes en los que no se acreditaron las horas laborales firmadas. La Ley 39/2015, la LPAC, abre la posibilidad de subsanar, pero en el taller se subrayó que llegar hasta ahí «no deja de ser un dolor de cabeza» y es un problema evitable con documentación previa.

La segunda advertencia afecta al origen del dato: al propio Departamento Jurídico le han pedido que justifique el cálculo del SMI aplicado, de modo que conviene conservar el informe que documente de dónde sale. En la sesión se preguntó por el coste medio por hora que arroja el SMI y el equipo remitió al artículo publicado este año en Expeforma, donde está desarrollado el cálculo del coste real del trabajador para la empresa, en lugar de dar una cifra de memoria.

Importante: ninguna cifra de coste/hora del SMI citada de memoria en directo sirve como referencia para un expediente. El importe aplicable es el del cálculo publicado y actualizado, acompañado del informe que acredite su origen.

El «cálculo de la abuela» —rellenar la casilla al revés— es trampa

El tramo se cerró con la práctica que más incomoda al Departamento Jurídico: «cuánto me encuentro aquellos que ponen en la casilla de costes salariales lo que la aplicación quiere escuchar». Si el expediente obliga a cofinanciar un 20 %, se consigna el importe que clava exactamente ese 20 % y el cálculo se construye hacia atrás, desde el resultado. En el taller recibió nombre —«el cálculo de la abuela», el que «iba de delante hacia detrás»— y calificación: «Pero eso es trampa, no se puede hacer».

El argumento de que nunca ha pasado nada tampoco sirve de defensa. En la sesión se relató el caso de una asociada procedente de otra gestora que trasladaba que «la otra gestora lo hacía así y no hemos tenido problemas»; la contrarréplica fue «¿cuántas veces te han inspeccionado este curso en concreto?», y la respuesta, «nunca». La casilla rellenada al revés no genera incidencia hasta la revisión, y ahí se abre la vía del ajuste de costes por incumplimiento de la cofinanciación privada.

Infografía de Expeforma titulada «Las claves» con cinco tarjetas numeradas que resumen el tema: La empresa no te da el coste/hora para cofinanciar: el SMI, la cuota de FP y por qué rellenar la casilla al revés es trampa
Las cinco claves del tema, tal como se fijaron en el taller del 11 de septiembre.

La revisión previa al cierre de un expediente cofinanciado por costes salariales se concentra, según lo expuesto, en dos documentos: el certificado de horas coincidentes con el horario laboral firmado por la empresa y el informe que acredita el origen del importe imputado. Son los dos papeles que el Departamento Jurídico echa en falta cuando llega el requerimiento.

Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 11 de septiembre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.