El crédito se consume en el orden 2026, 2024 y 2025: Autoforma abre una línea editorial contra un orden que perjudica a las empresas
El aplicativo agota primero el crédito del año en curso y solo después la reserva más antigua. Autoforma lo llevará a su línea editorial: el yogur que caduca antes, primero.
El orden en que el aplicativo de FUNDAE consume el crédito de formación no se puede elegir: primero se agota el del año en curso, 2026, y solo después se echa mano de las reservas, empezando por la más antigua, 2024, y terminando por la de 2025. Lo que a la empresa le interesaría es exactamente lo contrario: gastar primero lo que está a punto de caducar. En el taller de asociados del 4 de septiembre, Autoforma confirmó el orden, lo calificó de sinsentido que contradice la finalidad de la acumulación de crédito y anunció que será el asunto de una nueva línea editorial en Expeforma. El debate con los asistentes añadió otros dos: la reserva que hay que comunicar antes del 30 de junio y la casilla que hay que marcar para hacerlo.
La cuestión llegó como consulta de una socia —«si hay alguna posibilidad de cambiar el orden a la hora de gastar el crédito»— y la respondió Patricia Fernández, del soporte. José Antonio Márquez, que condujo la sesión, la convirtió en anuncio editorial y en un repaso del curso normativo que se abre. El resto de la sesión se recoge en la crónica y el podcast completo del taller del 4 de septiembre.
El tema arranca en el minuto 16:32 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (16:32–25:15).
El orden real: año en curso, después la reserva más antigua
La respuesta del soporte no dejó margen: el crédito «se gasta el año en curso, 2026, luego nos vamos a la reserva más antigua que haya, que puede ser 2024, y después 2025». El equipo lo había contrastado antes del taller y el ponente lo repitió cuando un asistente pidió confirmación: «el orden es 26, 24 y 25». No hay ninguna opción en el aplicativo para alterarlo. Cómo consultar el saldo disponible y sus reservas se explica en cómo consultar el crédito de formación de tu empresa.
El problema es de lógica económica. «Lo que nos interesaría es gastar lo que se nos va a caducar», resumió Patricia Fernández con la comparación que hizo fortuna en el taller: como los yogures de la nevera, el primero que se toma es el que tiene la fecha de caducidad más próxima. El orden actual obliga, en cambio, a agotar el crédito nuevo para poder llegar al que está a punto de perderse.
Autoforma abre una línea editorial: «¿a qué lumbrera se le ha ocurrido?»
José Antonio Márquez anunció que Expeforma publicará editoriales mensuales —quincenales «si podemos»— y que el primero irá dedicado a este orden de consumo, con una pregunta como punto de partida: «¿a qué lumbrera se le ha ocurrido que el primer crédito que se gasta es el del año en curso?». Su argumento es de finalidad de la norma: «el legislador legisla para que las empresas aprovechen el crédito formativo de otros años, sobre todo las pequeñas y medianas, las de 50 para abajo», y la Administración, «como tiene un ansia de recuperar esos fondos», hace «como una competencia» a lo que el legislador quiso. En el chat un asistente lo resumió en una frase que el ponente hizo suya: así recaudan más; ellos ganan y las empresas pierden. «Esto es como el Monopoly: la banca gana».
La línea editorial ya tiene precedentes en la casa, como el editorial sobre diecinueve años de módulos económicos congelados. El propósito declarado es modesto y explícito: «no tendremos mucha fuerza, pero vamos a tocar un poco la cacerola» para que «se nos escuche y que vean qué pensamos de todo esto».
Otros dos sinsentidos: la reserva hasta el 30 de junio y la casilla
El debate con los asistentes amplió la lista. Un socio no le encontraba sentido a que el crédito solo se pueda reservar hasta el 30 de junio; otra apuntó que tampoco lo tiene que haya que marcar una casilla para hacerlo, cuando «con lo sencillo que sería una reserva automática». El ponente compartió ambas críticas: «no tiene sentido que se tenga que acumular durante los seis primeros meses», y menos que el crédito no reservado se pierda por no haber pulsado una opción.
Patricia Fernández aportó el dato histórico: la reserva aparece por primera vez en el Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, y la fecha del 30 de junio pudo tener que ver con que la norma saliera justo después, «para que nos dé tiempo este año ya a reservar», aunque el ponente dudó de que fuera casualidad. Y añadió un tercer sinsentido: el bloqueo de la acumulación para las empresas de más de 50 trabajadores. «La empresa que ha pagado sus seguros sociales, que los pueda recuperar cuando buenamente pueda y quiera».
Importante: mientras el orden no cambie, la única forma de no perder crédito antiguo es planificar: conocer qué reservas tiene cada empresa y cuándo caducan, y programar formación suficiente para que, agotado el crédito del año, el aplicativo llegue a consumir la reserva más antigua antes de que expire. El reparto entre empresas vinculadas tiene sus propias reglas, explicadas en cómo se reparte el crédito en grupos de empresas.
Un curso con elecciones y una ley de formación para el empleo «en cola»
El ponente aprovechó para situar el contexto normativo que viene. Este año habrá elecciones y, si hay estabilidad gubernamental, «tendremos presupuestos generales del Estado» y «vamos a tener normativas». Recordó que existe desde hace años un borrador de nueva ley de formación para el empleo que Autoforma llegó a analizar y que no prosperó por falta de estabilidad; a su juicio, si la hay, esa ley «está en cola» y «nos va a afectar mucho». Un asistente lo tachó de iluso; el ponente admitió tener «cierta esperanza» y que la ley no es prioritaria para ningún gobierno.
Su posición de fondo fue optimista sobre el sistema: «la formación bonificada no ha hecho sino mejorar la formación empresarial en España», y lo que toca es mejorar la Ley 30/2015 y el Real Decreto 694/2017 con la jurisprudencia acumulada, «y aquí Autoforma saca pecho». Los frentes que citó: los módulos económicos, la flexibilidad y las instrucciones anuales del SEPE sobre aula virtual, que existen «porque no tenemos una ley de formación para el empleo actualizada». Sobre uno de esos frentes, el del crédito de las empresas recién creadas, plazos, crédito mínimo y gestión operativa.
En claro: el orden de consumo del crédito es 2026, 2024 y 2025, y no se puede cambiar. Autoforma lo considera contrario a la finalidad de la acumulación y lo llevará a una línea editorial mensual junto con la reserva del 30 de junio, la casilla y el bloqueo a partir de 50 trabajadores. Hasta que cambie, la defensa del gestor es la planificación del gasto.
El tramo dejó una certeza y una promesa. La certeza: el aplicativo gasta primero lo nuevo y deja para el final lo que caduca antes, y no hay forma de invertirlo desde la empresa. La promesa: Autoforma lo dirá por escrito, editorial a editorial, en un curso que, por primera vez en años, puede traer cambios normativos de calado.
La editorial ya está publicada: «Una regla que nadie firmó: así deja FUNDAE caducar el crédito de las pymes», en la Línea editorial de Expeforma.
Este artículo recoge una de las cuestiones tratadas en el taller de asociados de Autoforma del 4 de septiembre de 2026. Los pronósticos sobre el calendario político y normativo son opiniones del ponente expresadas en el taller. El criterio expuesto no sustituye al asesoramiento sobre un expediente concreto.