Partes de asistencia en presencial: las deficiencias que detecta el Departamento Jurídico de Autoforma y cómo cumplimentarlos bien
Los partes de asistencia en presencial están dejando incidencias: repunte de deficiencias según el taller del 21 de agosto y claves para cumplimentarlos bien.
El Departamento Jurídico de Autoforma está viendo cada vez más partes de asistencia de la formación presencial que, según los criterios que aplican FUNDAE y el SEPE, no cumplen con los mínimos exigidos. El repunte de deficiencias, expuesto en el taller de asociados del pasado viernes 21 de agosto, se está traduciendo en incidencias y no conformidades en los expedientes, y vino acompañado de una consigna clara: revisad vuestros partes de asistencia.
El aviso no se formuló de pasada. «Estoy siendo muy incisivo con este tema porque se está viendo cada vez más en el Departamento Jurídico que los partes de asistencia, según FUNDAE y el SEPE, no cumplen con los mínimos exigidos», advirtió el ponente, que reconoció que «estamos viendo muchas deficiencias en partes de asistencia» y que estos documentos «se están revisando». El punto fue uno de los tratados en la sesión del viernes, cuyo repaso completo puede leerse en la crónica de la actualidad del taller.
El tema arranca en el minuto 19:36 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (19:36–22:36).
Matriciales y firmas acumuladas: defendibles, con riesgo
Entre las deficiencias descritas hay dos patrones que se repiten: los partes de asistencia en formato matricial y las hojas en las que un único alumno —porque el grupo no tiene más participantes— va firmando distintos días sobre el mismo documento. Ninguna de las dos prácticas se presentó en el taller como algo vetado, pero sí como un foco de problemas.
«Lo puedo comprar, pero cuando no se tienen los mínimos y el formato que marca FUNDAE nos estamos encontrando incidencias y no conformidades», resumió el ponente. Según se expuso en el taller, son situaciones que «pueden ser defendibles» y que de hecho se defienden en fase de alegaciones y recursos; el problema es que, para entonces, la incidencia ya está abierta. Qué exige realmente FUNDAE en este documento —y qué elementos son pura leyenda— se analizó en el artículo sobre el mito del logo en el control de asistencia de FUNDAE.
Importante: cuando el parte de asistencia no reúne los mínimos que aplican FUNDAE y el SEPE, aparecen incidencias y no conformidades. Son defendibles en alegaciones y recursos, pero el riesgo lo corre tu expediente (criterio expuesto en el taller).
Quién firma y qué va en observaciones
La parte práctica del tramo llegó como una serie de «tips rápidos». Primero, las firmas: el parte lo tiene que firmar el formador —o el responsable de la formación— y lo tienen que firmar los alumnos. Segundo, los datos: la hoja debe recoger todos los datos de los alumnos, con su firma y el DNI correcto, un terreno que conecta con lo ya publicado sobre las firmas en diplomas, partes de asistencia y registros de conexión.
El tercer bloque de consejos apunta al pie del documento. Si el curso va de 9:00 a 14:00 y un alumno se marcha a las 13:00, la salida anticipada se anota en las observaciones. Si la sesión arrancó quince minutos tarde por un fallo del proyector y terminó quince minutos más tarde, se refleja igualmente en las observaciones del pie, «que para eso está», y se comunica al gestor de formación para que lo traslade a su vez a las observaciones del grupo en el aplicativo de FUNDAE. En síntesis, y en palabras del taller: el parte de asistencia tiene que estar debidamente cumplimentado.
En claro: la checklist mínima que se dio en el taller: firma del formador (o del responsable de la formación) y de los alumnos; datos completos y DNI correctos; salidas anticipadas y cambios de horario anotados en las observaciones del pie; y aviso al gestor de formación para reflejarlos también en el aplicativo de FUNDAE.
El parte del día, en el aula: la visita en tiempo real
El último consejo mira al aula. «El profesor tiene que tener siempre en el aula el parte de asistencia del día y el de los días anteriores», señaló el ponente. El motivo es la eventual visita o inspección en tiempo real: si se produce mientras el curso está en marcha, el inspector pedirá el parte de ese día y los de las jornadas ya impartidas y, además, requerirá que, una vez finalizado el curso y ejecutadas las sesiones pendientes, se le envíen los partes restantes.
La lógica de fondo —tener los registros de asistencia disponibles y coherentes cuando se presenta la inspección— es la misma que el diario desarrolló para el aula virtual en la guía sobre cómo gestionar el control de asistencia y los tiempos ante la inspección.
Revisa tus partes de asistencia
El propio ponente condensó el punto en clave periodística: «Titular: cuidado, revisad vuestros partes de asistencia». Sobre la mesa quedó, además, la posibilidad —solo eso— de preparar más adelante una píldora específica para asociados sobre esta materia, «si lo creéis conveniente»; no hay, por tanto, nada programado.
La fotografía que deja el tramo es la de un documento en apariencia menor que está concentrando revisiones. El parte de asistencia acredita quién estuvo en el aula y cuándo, y las deficiencias que describe el Departamento Jurídico —formatos matriciales o firmas acumuladas en una misma hoja— acaban aflorando como incidencias y no conformidades que, aun siendo defendibles, obligan a pelear el expediente en alegaciones.
La pauta para evitarlo quedó igualmente dicha: firmas del formador —o del responsable de la formación— y de los alumnos, datos completos y DNI correctos, incidencias de horario anotadas en las observaciones del pie y comunicadas al gestor, y los partes, el del día y los de las jornadas anteriores, siempre a mano en el aula por si se produce una visita en tiempo real.

Este artículo recoge una de las cuestiones tratadas en el taller de asociados de Autoforma del 21 de agosto de 2026. El criterio expuesto no sustituye al asesoramiento sobre un expediente concreto.