Horas mal comunicadas a FUNDAE: el control de asistencia firmado no se toca y se levanta un acta de rectificación

Una gestora comunicó a FUNDAE un curso de 2 horas que en realidad duraba 4. Se impartieron las 4 horas, el control de asistencia se firmó por 2 y el curso correcto también se había comunicado en tiempo y forma. El taller de Autoforma del 25 de septiembre fijó el criterio: no tocar el control ya firmado y documentar la diferencia con un acta de rectificación de las horas.

Ante unas horas mal comunicadas a FUNDAE —un curso comunicado con 2 horas que en realidad duraba 4—, el criterio expuesto en el taller de Autoforma es no tocar el control de asistencia ya firmado y documentar la diferencia con un acta de rectificación de las horas. Son situaciones excepcionales que piden cuidado y una buena explicación si llega una inspección.

El caso abrió las consultas del taller de Autoforma del viernes 25 de septiembre de 2026, y la reflexión que lo cerró figura también en la crónica de la actualidad del taller. Una gestora comunicó a FUNDAE un curso de 2 horas y luego se dio cuenta de que era de 4: se impartieron las 4, pero el control de asistencia se firmó por 2. El curso de 4 horas también se había comunicado en tiempo y forma, así que en FUNDAE constaban los dos.

El tema arranca en el minuto 09:02 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (09:02–12:36).

Autoforma aconseja no tocar el control de asistencia ya firmado

La gestora planteaba si podía modificar el control de asistencia. La respuesta del equipo de Autoforma fue que no: es «un documento que ya han firmado todos los alumnos», y conseguir que lo vuelvan a firmar resulta «muy complicado».

La alternativa fue dejar el control como está y hacer «un acta de rectificación de esas horas» que deje constancia de las horas realmente impartidas y de que se comunicaron más tarde. Es la lógica que Autoforma aplica a los cambios de horario, para los que recomienda no alterar la hoja de asistencia una vez comenzado el curso y anotar el cambio en observaciones.

En claro: si el control de asistencia ya está firmado con las horas comunicadas por error, el criterio del taller es conservarlo tal cual y documentar la diferencia en un acta de rectificación de las horas.

Horas mal comunicadas: el criterio de FUNDAE sobre la duración de la acción

Salvo que la acción esté referenciada al Catálogo de Especialidades Formativas, el artículo 3.2 del RD 694/2017 deja en manos de la empresa «la duración, contenidos y requisitos de impartición de las acciones formativas». En el encuentro «Acciones formativas programadas por las empresas: requisitos para su bonificación», de junio de 2016, FUNDAE advertía, sin embargo, de que «no se puede comunicar una duración inferior a la real» y de que «no es posible modificar el número de horas de una acción formativa». Es un criterio anterior al RD 694/2017, pero explica por qué importaba tener comunicado el curso de 4 horas.

En cuanto a la asistencia, FUNDAE precisó en enero de 2018 que, en presencial, la realización del 75 % de la formación «se acreditará mediante la firma de un 75% de los controles de asistencia». Conviene tener presente que la revisión coteja las horas de las hojas con las comunicadas, como recoge el análisis de las causas de rechazo de un control de asistencia. Un control firmado por 2 horas en un curso de 4 es justo el desajuste que el acta debe explicar.

El taller no entró en qué hacer con el grupo de 2 horas. En marzo de 2017, FUNDAE indicaba que, iniciada la formación, los cambios se comunican por incidencias, «acreditando la causa», y que por esa misma vía se indica la anulación de la formación, con su causa. El aplicativo ofrece además una incidencia específica de anulación, que queda bloqueada cuando el grupo está bajo inspección.

Importante: desde Autoforma se insistió en que son «cosas muy excepcionales», en que «hay que tener mucho cuidado con estas situaciones» y en que hay que «explicarlo de la mejor manera posible en el caso de que te llegue alguna inspección».

El taller defiende explicarse bien ante FUNDAE y aportar toda la prueba posible

José Antonio Márquez, secretario general de Autoforma y conductor del taller, amplió el foco con su «ligera sensación positiva» de que FUNDAE está siendo «mucho más asertiva» en estas cuestiones «cuando se explican bien» y se plantean «desde un sentido común». Habló de una impresión, no de una tendencia medida, y reconoció que con algún socio hicieron falta «hasta 2 o 3 incidencias para explicarlo bien a FUNDAE».

Una de las compañeras del equipo matizó que influye la buena voluntad del técnico que revise el caso y que cuanta más justificación documental se aporte, más opciones hay de que se acepte. FUNDAE, por su parte, ya advertía en 2017 de que en los cambios fuera de plazo «se analiza de forma individual cada caso».

El conductor cerró con una consigna: «hay que ser intenso, pesado» y defender «a capa y espada» aquello en lo que uno cree tener razón, porque se están viendo «retornos positivos». Enlaza con el criterio de insistir en una incidencia cuando el fundamento tiene peso.

Qué revisar antes de que llegue una inspección

Ante unas horas mal comunicadas, conviene comprobar estos puntos:

El fondo del asunto es la coherencia entre lo que se comunica a FUNDAE, lo que se imparte y lo que firman los participantes. Cuando una de esas piezas falla, el taller descarta retocar la que ya tiene firmas y propone añadir otra que explique la diferencia. Unas horas mal comunicadas no desaparecen del expediente, pero sí pueden quedar explicadas y respaldadas por documentos.

Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 25 de septiembre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.