La gestión de la formación bonificada no admite improvisaciones
La presidenta de Autoforma reivindica el valor real del trabajo de las gestoras de formación: por qué asumir la gestión por cuenta propia para ahorrar costes casi nunca ahorra nada, por qué los grupos profesionales de WhatsApp no sustituyen a la especialización y por qué colaborar con quien ya sabe no es renunciar a un negocio, sino prestarlo con garantías.
La presidenta de Autoforma escribe sobre el valor real del trabajo de las gestoras de formación: por qué asumir la gestión por cuenta propia para ahorrar costes casi nunca ahorra nada, por qué los grupos profesionales de WhatsApp no sustituyen a la especialización y por qué colaborar con quien ya sabe no es renunciar a un negocio, sino prestarlo con garantías.
Uno de los principales empeños de quienes nos dedicamos profesionalmente a la gestión de la formación es conseguir que empresas, centros y colaboradores reconozcan el verdadero valor de nuestro servicio.
Las gestoras de formación ofrecemos un servicio administrativo especializado a un precio competitivo porque contamos con las herramientas, el conocimiento, la experiencia y los seguros necesarios para respaldarlo. No se trata únicamente de comunicar acciones formativas o cumplimentar datos, sino de asumir un procedimiento complejo, sometido a exigencias normativas, administrativas y documentales.
Las gestoras que formamos parte de AUTOFORMA hemos desarrollado una especialización integral en un sistema que todavía presenta dificultades y lagunas interpretativas. Gracias a nuestros servicios, los centros pueden ofrecer formación bonificable a sus empresas clientes sin necesidad de crear desde cero una estructura administrativa especializada.
Además, en AUTOFORMA contamos con un avanzado sistema de comunicación digital que nos permite conocer las novedades, analizarlas y trasladarlas con rapidez a los procedimientos de nuestros clientes. Esta actualización permanente, aunque muchas veces resulte invisible, constituye una parte esencial de nuestro trabajo.
Ahorrar no es asumir riesgos innecesarios
Que un centro formativo o impartidor decida asumir directamente la gestión de la formación que realiza puede parecer una forma de reducir costes. Sin embargo, teniendo en cuenta las tarifas competitivas de las gestoras especializadas, el ahorro es inexistente frente al riesgo que se asume.
Ese riesgo, además, no siempre se manifiesta de inmediato. Suele aparecer cuando se revisan los expedientes una vez cerrado el ejercicio, en forma de incidencias, requerimientos o devoluciones de bonificaciones.
El verdadero ahorro no consiste en prescindir del conocimiento especializado, sino en evitar las consecuencias de una gestión incorrecta.
Y conviene decirlo con cordialidad: todos hemos tenido que aprender y todos hemos necesitado ayuda alguna vez. Nadie nace sabiendo gestionar formación bonificada. Precisamente por eso, formarse y apoyarse en profesionales con experiencia es una muestra de responsabilidad, no una debilidad.
La colaboración es profesionalidad
En los grupos profesionales de WhatsApp en los que participamos numerosos socios, aparecen con frecuencia dudas de personas que comienzan a trabajar en el sector. Muchas compañeras y compañeros mantienen una actitud admirable de ayuda, compartiendo conocimientos y orientando a quienes empiezan.
No obstante, esos espacios no pueden sustituir la formación ni la especialización. A veces se aborda este sistema como si bastara con leer unas instrucciones básicas y comenzar a operar. Sería algo parecido a comprar una lavadora, aprender cómo se enciende y pensar que ya estamos preparados para gestionar una lavandería.
Hace poco, en uno de estos grupos, una persona compartió su alegría por haber conseguido como cliente a un grupo de empresas, aunque reconocía no tener experiencia en este tipo de gestión. Varios socios le recomendaron formarse y colaborar con una gestora especializada. Ese consejo no pretendía cerrarle ninguna puerta, sino ayudarle a iniciar su actividad con seguridad y ofrecer a su cliente las garantías necesarias.
Colaborar no significa renunciar a una oportunidad de negocio. Significa sumar capacidades para prestar un mejor servicio. A veces, la decisión más profesional no es hacerlo todo, sino saber con quién hacerlo.
Una responsabilidad compartida
El sector necesita nuevos profesionales, centros comprometidos y personas con voluntad de aprender. Pero aceptar primero al cliente y preguntarse después cómo realizar el trabajo invierte el orden lógico de cualquier prestación profesional.
Antes de asumir un expediente debemos valorar honestamente si contamos con los conocimientos, los medios y la experiencia necesarios. Los grupos de apoyo son valiosos para resolver dudas puntuales, pero no deberían convertirse en el sustituto de una preparación adecuada.
Una de esas compañeras me pide que no deje de comentar que nuestro trabajo no se aprende con los vídeos de YouTube que sube Fundae, ni consiste solo en rellenar un formulario. Nos encontramos a menudo con gente que cree que con ir una mañana al curso de Fundae o verse los vídeos de YouTube ya son gestores. Y luego no saben si necesitan un contrato o si hay una documentación de seguimiento y control durante el curso, entre otras muchas cosas.
Desde AUTOFORMA debemos seguir transmitiendo una idea sencilla: recurrir a una gestora de formación no supone incorporar un intermediario innecesario, sino añadir conocimiento, prevención, seguridad y tranquilidad.
Las empresas merecen garantías, los centros necesitan colaboradores fiables y nuestro sistema necesita profesionales preparados. Porque gestionar formación bonificable no es simplemente tramitar: es asumir una responsabilidad.
Celia Esteban Escobar es presidenta de Autoforma, la Asociación Nacional de Gestores de Formación, y socia directora de la consultora Tres Cedros.