¿Puede un funcionario impartir formación bonificada?

Un funcionario o profesor de universidad puede impartir formación bonificada si es una actividad puntual, compatible con su puesto y sin superar el salario mínimo interprofesional anual.

Grabación completa del taller de asociados de Autoforma del viernes 3 de julio de 2026. En el podcast, esta cuestión se aborda a partir del minuto 36:53.

Sí, un funcionario —por ejemplo, un profesor de universidad o un cargo de Hacienda— puede impartir formación bonificada, siempre que sea una actividad puntual, compatible con su puesto y sin superar determinados umbrales. La clave está en la compatibilidad y en que no se convierta en una actividad recurrente.

Formaciones puntuales, no actividad principal

En la experiencia de Autoforma, profesores de universidad y funcionarios han impartido formaciones bonificadas sin problema y han podido facturarlas. En esos casos no han tenido que darse de alta como actividad económica a efectos de inspección, al tratarse de formaciones puntuales que no superaron el salario mínimo interprofesional anual y que no constituían su actividad principal.

Compatibilidad y certificado

Es bastante frecuente, sobre todo en el área financiera, que impartan funcionarios con cargos (por ejemplo, de Hacienda). Lo que hay que buscar es que exista compatibilidad entre el trabajo de funcionario y la posibilidad de realizar actividades fuera de él: existe un certificado de compatibilidad que puede emitirse y que lo acreditaría.

Los mismos límites que cualquier formador

Como con cualquier otro formador, hay que tener en cuenta que sean cosas puntuales, que no sea una actividad recurrente y que el importe facturado sea contenido, cercano al salario mínimo. Con esas cautelas, no hemos tenido problemas.