Formación en Igualdad: no tiene por qué ser de nivel básico, y Autoforma anima a usar el nivel superior con argumentos

La formación en Igualdad no tiene por qué ser siempre de nivel básico: una sensibilización de dos horas puede serlo, pero la formación técnica para elaborar o negociar planes de igualdad tiene argumentos para ser superior. En el taller de asociados del 23 de octubre de 2026, Autoforma recordó que nunca ha visto una no conformidad por el nivel.

¿La formación en Igualdad tiene que comunicarse siempre como nivel básico? En el taller de asociados de Autoforma del 23 de octubre de 2026 la respuesta fue que no: una sensibilización de dos horas puede ser básica, pero la formación técnica para elaborar o negociar planes de igualdad debería ser de nivel superior. Y Autoforma fue más allá: en 22 años no ha visto una sola no conformidad por el nivel, así que animó a «abusar» del nivel superior.

Este punto se trató en el taller de asociados del 23 de octubre de 2026, a partir del minuto 29:00; el audio recoge lo esencial de ese tramo (3:22).

Fue el sexto de los diez puntos técnicos de la sesión. Lo planteó José Antonio Márquez, secretario general de Autoforma, que dirigió el taller, a los 52 asistentes conectados, y lo respondió con Patricia Fernández, del equipo de soporte de Autoforma, con aportaciones de los asistentes por el chat. Los asuntos de actualidad de esa misma sesión se recogen en la crónica de la actualidad del taller.

Sensibilización, básico; planes de igualdad y negociación, superior

Patricia Fernández distinguió dos tipos de formación en Igualdad. Por un lado, «la típica formación de dos horas de sensibilización», que quizá no requiere ningún conocimiento previo. Por otro, formaciones específicas, por ejemplo para recursos humanos, para la elaboración de planes de igualdad o para su negociación, que «son cosas mucho más técnicas» y que, a su juicio, deberían ser de nivel superior.

«Después de 22 años todavía no me entero de lo que es básico y superior»

José Antonio Márquez fue más crítico con la propia distinción. «Yo, después de 22 años que llevo en la formación bonificada, todavía no me entero de lo que es básico y superior»: es algo que, a su juicio, no está definido. Por eso cree que la próxima legislación sobre formación bonificada debería concretarlo, y puso un ejemplo que advirtió que se estaba inventando: nivel básico para la formación transversal y nivel superior para la formación específica del puesto de trabajo. Sería, dijo, un criterio mucho más concreto que el actual.

Ninguna no conformidad por el nivel y un solo pronunciamiento de FUNDAE

Dio dos argumentos más. El primero, su experiencia: «en 22 años no he visto ni una no conformidad por el nivel de formación», y eso que en Autoforma han visto muchas. El segundo, que FUNDAE solo se ha pronunciado una vez, en 2013, en un escrito que Autoforma conserva: sobre los cursos CAP, distinguiendo los iniciales de los de renovación, y sobre los de mercancías peligrosas, distinguiendo los de obtención de los de renovación. Añadió una cautela: la palabra de FUNDAE «no es una sentencia», es una interpretación.

En la sesión se añadió que, buscando en el PDF del listado de las 310 causas de incidencia de FUNDAE, no aparece ningún código específico por el nivel de la formación.

«Tenemos que abusar mucho de la formación superior»

La conclusión de José Antonio Márquez fue directa: «creo que tenemos que abusar mucho de la formación superior». Por el chat, una asistente explicó su argumento: la formación de nivel superior es la que dota de competencias al participante, por lo que cualquier formación programada sería de nivel superior, y FUNDAE no tiene competencia administrativa para decidirlo. Otra asistente contó que en las inspecciones nunca les han hecho ninguna observación sobre si una formación estaba mal considerada como superior. Un tercer asistente recordó que distinguir las formaciones por módulos es uno de los «agujeros negros» históricos de FUNDAE, según le dijo un técnico hace dos años en un curso de FUNDAE.

José Antonio Márquez lo resumió así: abusar del nivel superior, salvo en aquello sobre lo que FUNDAE se ha pronunciado, y con la advertencia de que FUNDAE no tiene competencias administrativas, de modo que cada uno, en su rol, decide si toma o no ese criterio. «Cuando venga algo, que no ha venido nunca nada, tenemos argumentos para poderlo defender».

Como contexto del diario, no dicho en el taller: la Orden TAS/2307/2007, en su artículo 12.2, da una definición general de los dos módulos en la modalidad presencial: el «nivel básico» se aplicará «cuando se vaya a impartir formación en materias transversales o genéricas», y el «nivel superior», «cuando la formación incorpore materias que impliquen especialización o capacite para desarrollar competencias de programación o dirección». En un documento de 2016, FUNDAE añadió que para valorar el nivel «deberán tenerse en cuenta factores como el contenido impartido, la categoría profesional de los participantes, y la necesidad de tener conocimientos previos de la materia». Ninguno de los dos textos califica expresamente la formación en Igualdad. El diario no ha tenido acceso al escrito de FUNDAE de 2013 que se citó en el taller.

Elegir el nivel con argumentos sobre el contenido

La pauta que deja el taller: la sensibilización genérica encaja en el nivel básico, pero la formación técnica en Igualdad (diagnóstico, elaboración, negociación o seguimiento de planes) tiene argumentos para comunicarse como superior. Conviene dejar ese razonamiento por escrito en el diseño de la acción —contenidos, destinatarios y conocimientos previos— por si alguna vez hay que defenderlo.

Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 23 de octubre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.

Cronología del taller