Desautorizar a la organizadora en pleno ejercicio: lo que FUNDAE ya ha cerrado y lo que sigue abierto
El perfil de bonificada del aplicativo de FUNDAE ya no permite desautorizar a la organizadora cuando hay formación en curso en el ejercicio. Sigue abierta la vía de misexpedientes.fundae.es para las organizadoras con las que ya no se trabaja y para los requerimientos de costes.
Desautorizar a la entidad organizadora dentro del mismo ejercicio ya no es posible desde el perfil de bonificada del aplicativo de FUNDAE cuando la empresa tiene formación en curso. La vía que sigue abierta es misexpedientes.fundae.es, pensada para las organizadoras con las que ya no se trabaja, y desde ahí se gestionan además las notificaciones y los costes.
El criterio se fijó en el taller de Autoforma del viernes 11 de septiembre de 2026, dentro del bloque dedicado a las incidencias de grupos; el recorrido completo de la sesión está en la crónica de la actualidad del taller.
El tema arranca en el minuto 38:12 del taller; el reproductor queda acotado al tramo (38:12–41:22).
El aplicativo de FUNDAE ya no deja desautorizar a la organizadora con formación en curso
El punto de partida es una incidencia conocida: la empresa bonificada retira la autorización a su entidad organizadora en mitad del ejercicio. El equipo de Autoforma la describió como «una incidencia que cada vez va llegando menos», y la razón está en el propio aplicativo. Hasta hace poco, desde el perfil de bonificada y en el apartado de autorizaciones, la empresa podía desautorizar a todas las entidades que apareciesen ahí, sin filtro alguno.
Ahora no. Si hay alguna formación en curso durante el ejercicio, «no te deja desautorizar esa empresa». El bloqueo evita de raíz que la autorización se deshaga con el ejercicio en marcha; cuando aun así hay que corregir algo del grupo, el cauce sigue siendo la comunicación de incidencias de grupos a FUNDAE.
En claro: el perfil de bonificada solo bloquea la desautorización cuando hay formación en curso en el ejercicio. Para las organizadoras con las que ya no se trabaja, la empresa sí puede retirar la autorización, pero desde Mis Expedientes.
Mis Expedientes conserva la desautorización, el correo de notificaciones y la subida de costes
La segunda puerta es misexpedientes.fundae.es, el espacio propio de la empresa bonificada. Ahí, según se detalló en la sesión, la compañía dispone de cuatro funciones que interesan directamente al gestor:
- la información de las gestiones que se le han llevado en los últimos años, con sus no conformidades;
- la desautorización de entidades organizadoras con las que ya no quiere hacer formación;
- el cambio del correo electrónico de notificaciones, un dato que se queda obsoleto con frecuencia;
- y, cuando hay requerimiento de costes, la habilitación de un botón específico: «En el caso de que tenga un requerimiento de costes, te abren también un botón para que puedas subir los costes».
La incongruencia de fondo y por qué conviene que la empresa autorice al gestor en Mis Expedientes
El problema de raíz no desaparece con el bloqueo del aplicativo. Tal como se expuso, «el riesgo es que es una incongruencia, porque si tú has hecho los trámites de inicio, de finalización y demás, es porque ha estado autorizado». Una desautorización posterior no borra el rastro de comunicaciones que acredita exactamente lo contrario, y es ese contraste el que luego toca explicar por escrito, con el contrato de encomienda y las comunicaciones de inicio y finalización en la mano; la coherencia de fechas entre ese contrato y lo comunicado es la que también se juega al cambiar la fecha del contrato de encomienda en el aplicativo.
De ahí la recomendación operativa que dejó el equipo de Autoforma: que las empresas empiecen a autorizar a sus gestores de formación en misexpedientes.fundae.es. El motivo es puramente práctico, porque «en muchos casos las empresas no saben tampoco moverse ahí» y un movimiento mal dado en ese entorno se paga caro. Supone trabajo adicional para el gestor, pero también visibilidad sobre las no conformidades y control sobre lo que se toca.
Una desautorización del ejercicio 2023 que acabó en carta de la ITSS
En el taller se planteó un caso en curso: una empresa desautorizó a su organizadora en el ejercicio 2023, se presentaron alegaciones y después llegó la carta de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. El patrón se repite desde hace ejercicios y el criterio se mantiene: «Hasta ahora siempre admiten si se acredita con la formación gestionada, el contrato de encomienda», a lo que se añade la explicación del error de la propia empresa, que desde el perfil de bonificada no entendió bien el sistema y anuló. Es el mismo esquema probatorio que ordena la nueva oleada de cartas de la ITSS sobre el ejercicio 2023.
El punto delicado es otro: el SEPE no había dado respuesta a esas alegaciones y el expediente pasó igualmente a la ITSS. La lectura del taller fue que el procedimiento conserva todavía un momento útil de defensa, «si no, va a llevar un acta de liquidación provisional y ahí es donde se alega», con la expectativa de que se admita igual que en los casos anteriores.
Importante: el silencio del SEPE ante unas alegaciones no cierra el expediente ni lo da por bueno. Si el asunto avanza sin contestación, la siguiente ventana real para alegar es el acta de liquidación provisional, y conviene llegar a ella con la formación gestionada y el contrato de encomienda ya acreditados.
La tarea del lunes cabe en dos líneas: revisar en misexpedientes.fundae.es qué entidades organizadoras siguen autorizadas en cada empresa gestionada y pedir a esas empresas que autoricen ahí al gestor de formación, antes de que una desautorización hecha sin criterio obligue a reconstruir un ejercicio entero a golpe de alegaciones.
Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 11 de septiembre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.