Las alegaciones de no conformidades ya se presentan ante Fundae
La batida de expedientes de no conformidad de 2024 iniciada el 13 de julio ha estrenado un procedimiento nuevo: Fundae notifica y Fundae recibe las alegaciones, que se presentan en su sede de trámites. En el taller del 24 de julio, Autoforma explicó qué implica este cambio, por qué no hay todavía precedentes sobre cómo resolverá la fundación, y repasó las incidencias que más se repiten: controles de asistencia, diplomas sin fecha de expedición y, sobre todo, la contabilización de la bonificación.
Bloque de actualidad del taller de asociados de Autoforma del viernes 24 de julio de 2026. Debajo tienes la escaleta clicable del podcast: cada apartado te lleva al minuto exacto.
La batida de expedientes de no conformidad de 2024 que arrancó el 13 de julio ha estrenado escenario: es Fundae, y no el SEPE, quien notifica y quien recibe las alegaciones, que ahora se presentan en tramites.fundae.es. Autoforma repasó en su taller del 24 de julio qué implica ese cambio y qué incidencias se están repitiendo en los expedientes.
El taller de asociados del viernes 24 de julio llegó con formato de verano —sesiones de veinte a treinta minutos hasta agosto— pero con una carga de actualidad poco veraniega. El departamento de soporte encadena una de las semanas más intensas del año: a la batida de no conformidades y requerimientos de costes que Fundae puso en circulación el 13 de julio se suma el cierre de curso de escuelas de idiomas y másteres, que concentra en junio y julio buena parte de las bonificaciones del ejercicio.
Un nuevo paradigma: las alegaciones se presentan en tramites.fundae.es
El cambio de fondo es de procedimiento. «Entramos en un paradigma nuevo, porque las notificaciones de no conformidades las está haciendo ya directamente Fundae y hay que alegar directamente ante Fundae», explicó José Antonio Márquez. La recomendación histórica de la asociación era presentar los escritos en el registro electrónico general de la Administración; ahora, cuando el organismo destinatario dispone de su propio registro, procede utilizarlo, y Fundae lo tiene en su sede de trámites.
El escrito, por tanto, ya no viaja hacia el SEPE: lo recibe la fundación estatal, que revisa el expediente y traslada después su conclusión al Servicio Público de Empleo Estatal, conforme al marco del Real Decreto 1189/2025. El cambio de ventanilla, se subrayó, no genera indefensión: «No pasa nada, se presenta ahí, no hay ningún tipo de inconveniente al respecto».
Sin precedentes sobre cómo va a resolver Fundae
La incógnita es qué ocurrirá después. El departamento jurídico de Autoforma reconoció que no existe todavía ninguna prueba empírica sobre cómo resolverá Fundae estas alegaciones, frente a la experiencia acumulada con el SEPE, del que se dijo que en la gran mayoría de los casos «ni siquiera las leían».
Ese examen no será menor. Una de las alegaciones presentadas esta semana reúne diecisiete páginas de escrito y 1.370 páginas de documentación justificativa, un volumen que abre además una duda muy práctica: los límites de peso de los PDF y el número máximo de documentos que admite la plataforma de trámites.
Sobre el criterio de fondo, el mensaje fue inequívoco: solo se alega cuando hay recorrido. «Cuando no vemos visos de presentar una alegación, no se presenta», se afirmó en el taller, donde también se recordó que la defensa puede ser parcial: ante una propuesta de reintegro de 3.000 euros cabe atacar los 2.000 que se consideran defendibles y asumir el resto. En cuanto a plazos, la previsión es que agosto sea un mes en blanco y que «el contador se ponga a cero en septiembre».
Controles de asistencia: o el modelo de Fundae, o el logo fuera
Entre las incidencias que más se repiten vuelve a aparecer el parte de asistencia. El modelo publicado por Fundae es un modelo de mínimos con una serie de campos que hay que respetar siempre, y la regla asociada es clara: quien utiliza un formato propio no puede incorporar el logotipo de Fundae, ni el del SEPE, ni el de ninguna otra administración pública.
La postura de Autoforma va un paso más allá y recomienda directamente no utilizarlo: la normativa no lo exige y su uso indebido abre un frente de discusión innecesario. En la misma línea se advirtió sobre el llamado informe de Fundae que ofrecen algunos aplicativos: no tiene carácter oficial y queda obsoleto en cuanto se cierra otro curso que pisa esos mismos datos.
Dos cursos el mismo día: Autoforma alega que la normativa no lo prohíbe
Otro de los expedientes abiertos afecta a un bloque numeroso de acciones anuladas porque, según el criterio aplicado, un alumno no podría realizar dos cursos en el mismo día. La alegación construida por el departamento jurídico sostiene lo contrario: lo relevante es que el participante no supere las ocho horas de formación diarias y que no exista intersección horaria entre las acciones —en el caso analizado, impartidas en aula virtual—, sin que la normativa establezca incompatibilidad alguna.
A preguntas de los asociados se abordó también la firma de los partes por un responsable de formación no comunicado como formador en la aplicación. Ni el departamento jurídico ni el equipo de soporte han detectado incidencias por ese motivo: lo que sigue generando descuentos es el formato del documento, no quién lo rubrica.
Un diploma sin fecha de expedición y el derecho a subsanar
La desproporción entre defecto y consecuencia se vio con nitidez en otro caso: una empresa que había consumido más de 10.000 euros de crédito recibe una propuesta de reintegro de algo más de doscientos euros por un solo curso, porque el diploma carecía de fecha de expedición.
La vía elegida es el derecho a la subsanación que reconoce la Ley 39/2015, y el matiz está en cómo se ejecuta: no se emite un diploma nuevo con fecha de hoy —sería una entrega extemporánea, porque el diploma debe entregarse dentro de los dos meses siguientes al fin del curso—, sino que se sustituye el que en su día se entregó. El mismo razonamiento se aplicó a los justificantes de recepción en formación online: si la plataforma registra la descarga del diploma, ese registro acredita la puesta a disposición y puede completarse con un recibí con la fecha real.
La contabilización de la bonificación, el nuevo foco de las no conformidades
Si en ejercicios anteriores el gran caballo de batalla era la interacción tutor-alumno, en esta batida el protagonismo se lo ha llevado la contabilidad. «Están cayendo como chinches», se resumió en el taller, en referencia al volumen de alegaciones abiertas por una contabilización incorrecta de la bonificación. Es un terreno con poco margen de interpretación: o queda bien reflejada en la contabilidad de la empresa o no queda.
De ahí la advertencia lanzada desde soporte para la planificación de septiembre, con los cursos plurianuales sobre la mesa: cuando una factura emitida ahora cubre formación que se ejecuta también en 2027, el desglose por ejercicio y su correcta contabilización deben quedar resueltos desde el principio.
La firma digital, el horizonte de los diplomas y los partes
El bloque de actualidad se cerró mirando algo más lejos. La dirección que apuntan las resoluciones anuales del SEPE y la futura ley de formación para el empleo es la del cero papel: diplomas firmados digitalmente por el propio alumno, con el respaldo del marco europeo de firma electrónica. Autoforma ya está probando e implementando esa vía.
El punto delicado son los controles de asistencia. Firmar en una tableta compartida en el aula resulta sencillo; acreditar de forma individual que quien firma está donde dice estar obliga a apoyarse en la IP y en la geolocalización, con las limitaciones que introducen las redes privadas virtuales.
La lectura de conjunto es que la formación bonificada ha cambiado de interlocutor sin cambiar de exigencias. La conversación se abre ahora con un organismo que conoce el sector desde dentro, lo que invita a un optimismo prudente sobre la motivación de las resoluciones, pero el examen se sigue superando con lo de siempre: documentación completa, plazos respetados y una contabilidad que no deje margen a la interpretación.