ACCEDE A LA GRABACIÓN DEL TALLER: Ratios de tutoría (80), dinamizador y subcontratación en teleformación bonificada: conclusiones y tareas
La STS 6307/2024 (Sentencia 1366/2024, Sala de lo Social, 20-12-2024) confirma una sanción por falseamiento de datos (art. 23.1.f LISOS) en formación bonificada en teleformación. La resolución no crea un nuevo límite jurídico propio sobre ratios; recoge, entre los hechos del acta de infracción, el umbral de “80 por tutor” que manejan las instrucciones y FAQ de SEPE/FUNDAE como indicio de una deficiente tutorización. En el caso enjuiciado consta que una tutora que solía tener unos 80 grupos a la vez llegó a gestionar 156 grupos.
La STS 6307/2024 (Sentencia 1366/2024, Sala de lo Social, 20-12-2024) confirma una sanción por falseamiento de datos (art. 23.1.f LISOS) en formación bonificada en teleformación. La resolución no crea un nuevo límite jurídico propio sobre ratios; recoge, entre los hechos del acta de infracción, el umbral de “80 por tutor” que manejan las instrucciones y FAQ de SEPE/FUNDAE como indicio, junto con otros, de una deficiente tutorización. En el caso enjuiciado consta que una tutora que solía tener unos 80 grupos a la vez llegó a gestionar 156 grupos en enero y febrero de 2017.
Texto íntegro: puede consultarse en el buscador de jurisprudencia del CENDOJ introduciendo su ECLI, ES:TS:2024:6307, o la referencia STS 1366/2024, de 20 de diciembre.
Resumen de los temas tratados en el taller de asociados
La sentencia del Tribunal Supremo STS 6307/2024 ha reavivado el debate sobre los límites de alumnos simultáneos por tutor, aunque no interpreta la ratio. En el último taller analizamos qué dice realmente, qué criterio conviene seguir y la correcta integración de la figura del dinamizador en los cursos e-learning.
El taller online del pasado 5 de septiembre reunió nuevamente a los gestores de formación bonificada para analizar cuestiones de extrema urgencia legal y operativa. En el centro del debate se situaron las últimas resoluciones judiciales que afectan directamente a la calidad y al seguimiento de las acciones formativas en teleformación, obligando a los centros y entidades organizadoras a reevaluar sus estructuras docentes y sus protocolos de control.
La ratio de tutorización tras la STS 6307/2024
El núcleo de la sesión giró en torno al profundo análisis de la reciente sentencia del Tribunal Supremo (STS 6307/2024). Conviene precisar su alcance: no establece un marco interpretativo nuevo sobre la ratio de alumnos por tutor, ni corrige la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid 114/2019, que sigue siendo el pronunciamiento judicial que interpreta ese límite.
El pronunciamiento de 2019 situaba el límite de participantes en la «acción formativa», mientras que el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), en sus Instrucciones de seguimiento y control de 2019, lo computa por tutor en un mismo período de tiempo, con turnos de mañana y tarde como períodos distintos. El caso del Supremo es una sanción confirmada por falseamiento de los costes comunicados (art. 23.1.f LISOS). Entre los hechos del acta figura que una misma tutora, que habitualmente tenía unos 80 grupos a la vez, llegó a gestionar 156 grupos.
La Sala no hace una interpretación propia del límite de 80: lo que pesa en el caso es la diferencia entre los costes facturados y los acreditados. Aun así, el acta muestra cómo utiliza la Inspección la sobrecarga del tutor: la describe como una tutorización «administrativa, automática y mínima», basada en correos automáticos y sin una valoración real del aprendizaje.
Con este panorama, el criterio técnico que se recomienda adoptar, en línea con las instrucciones del SEPE, pasa por dimensionar la tutoría bajo un esquema verificable de franjas temporales. Esto implica asumir como límite máximo la tutorización de 80 alumnos en horario de mañana y 80 alumnos en horario de tarde, evitando de forma rotunda los solapamientos. Asimismo, se instó a las entidades organizadoras a revisar los contratos con sus docentes, introduciendo cláusulas preventivas que obliguen al tutor a declarar si se encuentra asumiendo de manera simultánea otras acciones formativas para entidades distintas.
Viabilidad legal y delimitación de la figura del dinamizador
El segundo bloque técnico profundizó en la estructura del personal de apoyo en la modalidad de teleformación, debatiendo extensamente sobre la figura del dinamizador. Este perfil ha cobrado una gran relevancia para combatir la desmotivación del alumnado y reducir las tasas de abandono en los entornos e-learning.
La clave para superar las inspecciones del SEPE sin que esta figura genere actas de liquidación radica en la más estricta separación de funciones. El dinamizador no debe, bajo ningún concepto, resolver dudas relacionadas con el contenido técnico o teórico del curso. Esa competencia recae en exclusiva sobre el tutor acreditado ante FUNDAE. Las tareas del dinamizador deben circunscribirse a la planificación operativa, el seguimiento del ritmo de estudio y el fomento de la participación general del alumno.
Para que esta distinción sea jurídicamente solvente, resulta indispensable que la Guía Didáctica del curso recoja de forma explícita la existencia del dinamizador, detallando con absoluta claridad cuáles son sus funciones. A nivel de auditoría técnica, se enfatizó que el tutor y el dinamizador deben acceder al Learning Management System (LMS) mediante credenciales independientes y, crucialmente, desde direcciones IP distintas. La concurrencia de accesos bajo la misma IP levanta alertas inmediatas que suelen derivar en penalizaciones.
Como refuerzo a la estructura de soporte, se valoró muy positivamente la integración de un «asesor técnico», un perfil encargado exclusivamente de resolver incidencias de navegación y credenciales, descargando así al docente y al dinamizador.
La validez de los informes de fin de grupo
Por otro lado, se clarificó una duda recurrente en torno a la eficacia del informe de fin de grupo que emite el aplicativo de FUNDAE. A menudo, las empresas exigen este documento entendiéndolo como una validación oficial de la administración. Se recordó que dicho informe no constituye ninguna auditoría por parte de FUNDAE, limitándose a reflejar los datos volcados por la entidad organizadora. Por tanto, la práctica más rigurosa es que la propia entidad organizadora emita su propio certificado oficial de cierre, asumiendo la responsabilidad de las comunicaciones efectuadas.
Reanudación de la actividad y Jornada de Apertura
En el plano institucional, Autoforma ha confirmado la reanudación de sus sesiones formativas prácticas, conocidas como las «píldoras» de los martes, y ha anunciado que durante la última semana de septiembre se abrirá la nueva convocatoria del curso integral de Gestor de Formación.
Finalmente, se ha instado a todos los profesionales a participar en la próxima Jornada de Apertura de Curso, que se celebrará el 1 de octubre en Madrid, en horario de 11:00 a 14:30. Este evento estratégico permitirá analizar junto a expertos la evolución de los contenciosos administrativos y definir las líneas maestras de actuación para el cierre del ejercicio fiscal de la formación bonificada.