Plus en nómina al trabajador que forma a sus compañeros: puede imputarse como coste directo si la nómina identifica el curso

Si la empresa paga en nómina un plus al trabajador que prepara e imparte un curso a sus compañeros, ese importe puede imputarse como coste directo siempre que esté justificado y la nómina identifique la formación. Así lo vio Autoforma en el taller de asociados del 30 de octubre de 2026.

Si a un trabajador se le paga en nómina un plus por preparar e impartir un curso a sus compañeros, ¿se puede imputar como coste directo? En el taller de asociados de Autoforma del 30 de octubre de 2026 la respuesta fue que sí, siempre que esté completamente justificado y que la nómina recoja ese concepto con referencia a la acción formativa. Lo ideal, se dijo, sería que la nómina separara también la parte del salario que corresponde a las horas de formación.

Este punto se trató en el taller de asociados del 30 de octubre de 2026, a partir del minuto 12:27; el audio recoge lo esencial de ese tramo (3:58).

Fue el primero de los diez puntos técnicos de la sesión. La planteó Patricia Fernández, del equipo de soporte de Autoforma, y la comentó José Antonio Márquez, secretario general de Autoforma, que dirigió el taller. Los asuntos de actualidad de esa misma sesión se recogen en la crónica de la actualidad del taller.

Una duda que vuelve cada cierto tiempo

Patricia Fernández explicó por qué la consulta se repite: la empresa organiza una formación interna, asisten quizá quince compañeros, el curso genera mucho papeleo y, al final, a lo mejor solo se puede bonificar el coste hora de dos horas del formador. La duda es si, cuando en la nómina se ha reflejado un plus por ese curso, ese plus se puede imputar.

La respuesta que se acordó en la reunión previa del equipo: siempre que esté completamente justificado y que en la nómina aparezca ese concepto, con el desglose de la acción formativa a la que hace referencia, «no habría motivo para no poder incluirlo como coste directo».

La nómina, una «factura entre comillas»

José Antonio Márquez se declaró partidario de que las asesorías y los departamentos laborales reflejen estos conceptos en la nómina: «La nómina en el fondo es una factura, no es una factura, entendedme, pero una factura entre comillas que el trabajador le hace a la empresa». Y en el caso planteado distinguió dos elementos.

El primero es el premio: la empresa quiere recompensar al trabajador por una tarea extraordinaria, impartir formación, que no forma parte de su puesto. Ese plus se puede imputar haciendo referencia al curso; Márquez pediría que en la propia nómina constara qué formación es y el número de grupo.

El segundo es el tiempo: probablemente ese trabajador dejó de hacer su trabajo ordinario para preparar e impartir el curso, así que una parte de su salario base corresponde a ese trabajo extraordinario. Si la nómina pudiera dividirlo, «sería ideal», porque se imputaría directamente el coste sin tener que hacer ningún cálculo. Como las asesorías laborales no suelen hacerlo, hay que acompañar un anexo con las horas que el trabajador ha dedicado para poder imputarlas; Autoforma tiene un dossier para el cálculo de los costes de los formadores internos. En todo caso, concluyó, se puede hacer esa ponderación del número de horas y sumarle el plus.

Pedir nóminas personalizadas

Patricia Fernández contó su experiencia en una empresa en la que trabajó: a final de mes se comunicaba a la asesoría qué cursos habían impartido o tutorizado y la asesoría lo incluía en la nómina. «No nos pagaban más», pero el concepto quedaba recogido dentro del salario.

Márquez animó a hacer «un poco de fuerza» y pedir esas personalizaciones: «Probablemente es una utopía, me diréis algunos, pero oye, ¿y por qué no?». Tener esos datos especificados en la nómina facilitaría mucho tanto una inspección de costes como la imputación del coste en FUNDAE. Ya fuera del audio, una asistente apuntó por el chat que organizar los planes de formación interna es una tarea propia de las gestoras que trabajan con empresas bonificadas y grupos de empresas.

Como contexto del diario, no dicho en el taller: la Orden TAS/2307/2007 incluye entre los costes directos o de impartición (artículo 13.2.a) «la retribución de los formadores, internos y externos». Cuando el formador es de la plantilla, ese coste sale de su nómina, por eso todo lo que la nómina deje identificado facilita justificarlo.

Que la nómina hable por sí sola

La pauta del taller: el plus por impartir un curso puede imputarse como coste directo si está justificado y la nómina identifica la acción formativa y el grupo. A eso se suma la parte del salario correspondiente a las horas dedicadas a preparar e impartir, mejor desglosada en la propia nómina o, si no, en un anexo de horas.

Este artículo recoge el criterio expuesto por el equipo de Autoforma en el taller del 30 de octubre de 2026 y no sustituye al asesoramiento jurídico sobre un expediente concreto.

Cronología del taller