SCORMINSTA: el SCORM con estética de Instagram. Entrevista a José Manuel Tubío
Entrevistamos a José Manuel Tubío, creador de SCORMINSTA, la herramienta que convierte contenidos formativos en un feed tipo Instagram empaquetado como SCORM 1.2. Hablamos de por qué el e-learning ha olvidado al alumno, del encaje del formato en la formación bonificada, del futuro del microlearning y de cómo acceder a la fase beta. Vídeo completo y podcast con escaleta.
La mayoría de los cursos de teleformación bonificada aburren a quien los hace. Esa fue la primera piedra que lanzamos en el nuevo programa de Autoforma al Día, emitido en directo el 2 de julio, con un invitado que lleva años dándole vueltas al problema: José Manuel Tubío, experto en digitalización de contenidos y creador de SCORMINSTA, una herramienta de autor que convierte cualquier contenido formativo en un feed con estética de Instagram, empaquetado como SCORM 1.2 listo para subir a tu plataforma de teleformación. Aquí tienes la entrevista completa en vídeo, el podcast con su escaleta y un resumen de todo lo que dio de sí.
¿Prefieres escucharla? Aquí tienes la entrevista en formato podcast, con la escaleta completa para saltar directamente al tema que te interese. También está disponible en iVoox y Spotify.
El e-learning no está roto, pero ha olvidado al alumno
Empezamos fuerte: ¿está roto el e-learning en la formación bonificada o nos hemos conformado con lo que tenemos? Para Tubío, ni lo uno ni lo otro. «El e-learning está en un gran momento y en tiempo de mejorar muchísimo», pero arrastra un olvido de fondo: el alumno. Personas de cualquier edad y categoría profesional tropiezan con los mismos problemas al enfrentarse a un curso online, y las tasas de abandono son prácticamente idénticas en todos los perfiles. El diagnóstico es incómodo: cuando falla todo el mundo por igual, lo que no funciona no es la gente, es la infraestructura.
El invitado lo resume en dos males estructurales. Primero, los KPI reales de buena parte de la formación programada son «bonificar y cobrar». Segundo, para bonificar basta con cumplir los requisitos mínimos indispensables, así que los materiales que se ponen al alcance del alumno son, también, los mínimos indispensables: el PDF disfrazado de curso, el pasapáginas, el vídeo de una hora que nadie aguanta. La meta de muchos participantes es el certificado; el aprendizaje y la experiencia de usuario quedan en segundo plano.
José Manuel Tubío
«Nos hemos olvidado de una parte muy importante de la formación, que es el alumno. Sin el alumno no hay formación. Los sistemas e-learning con los que trabajamos han dejado muy de la mano al alumno y la experiencia del usuario.»
Y ahí aparece la paradoja que atraviesa toda la entrevista: la misma persona que abandona un curso obligatorio a los dos minutos pasa horas cada día en Instagram, Facebook o TikTok. Esas redes «están perfectamente estudiadas para que no salgas de ahí». La pregunta que se hizo Tubío es la evidente: ¿por qué no fijarnos en lo que hacen los que más retención consiguen?
Un café con Lourdes Hernández: así nació la idea
La chispa de SCORMINSTA no saltó en un laboratorio, sino tomando un café con Lourdes Hernández, una profesional con larga experiencia en formación y muy sensibilizada con la accesibilidad y la experiencia de usuario. De aquella conversación se le quedó grabada una idea: llevar el lenguaje de las redes sociales al contenido formativo. Tubío empezó desarrollando contenidos para sí mismo y, cuando vio que funcionaban, entendió que hacía falta una aplicación que pusiera esa capacidad al alcance de cualquiera.
En claro: SCORMINSTA es una herramienta de autor que permite crear contenido formativo con formato de feed de red social (publicaciones con imagen, carrusel o vídeo, más su texto) y descargarlo como paquete SCORM 1.2 para subirlo a cualquier plataforma de teleformación compatible.
Cómo funciona: de tus PowerPoint a un SCORM publicable
Le pedimos el flujo real, sin marketing: un profesor «de la antigua usanza», con su carpeta de PowerPoint y PDF de prevención de riesgos laborales, ¿cómo pasa de cero a un paquete SCORM publicable? La mecánica calca la de Instagram: recopilas tus imágenes y vídeos y vas publicando píldora a píldora (una imagen, un carrusel o un vídeo), escribiendo debajo el texto que corresponde a cada una. Al terminar puedes añadir una evaluación tipo test y pulsar el botón «Descargar SCORM»: obtienes un archivo con formato de feed de red social listo para tu LMS.
Cada elemento del lenguaje de Instagram tiene su traducción didáctica: la unidad se divide en publicaciones por las que el alumno hace scroll; los stories se han reservado para la cabecera y funcionan como índice navegable del contenido; una barra de progreso muestra en todo momento por dónde va la lección, y al final espera la autoevaluación. No hace falta saber programar: la curva de aprendizaje de la herramienta es de 15 o 20 minutos y, según Tubío, «cualquier persona con un móvil en el bolsillo puede desarrollar en 5 minutos una píldora formativa» para una necesidad concreta, o sentarse ante el ordenador para montar un contenido tan extenso como haga falta. El editor es totalmente responsive y muestra en el centro de la pantalla un móvil con la previsualización exacta de lo que verá el alumno.
¿Cumple con la formación bonificada? Registros, SEPE y límites del formato
Aquí pusimos el foco donde más duele a un gestor: un curso bonificado en teleformación debe cumplir requisitos muy concretos que marcan las instrucciones del SEPE y la normativa (registro de conexiones, tiempos, controles periódicos, evidencias de actividad). ¿Aguanta el formato? La respuesta fue rotunda: los paquetes generados son SCORM 1.2 estándar y se comportan en el LMS como cualquier otro documento SCORM. Devuelven al LMS lo mismo que cualquier curso convencional (tiempos de conexión, estado de finalización, calificación) y registran la actividad del alumno; lo que en un pasapáginas es «pasar diapositiva», aquí es el scroll, que también queda registrado. Ante una inspección del SEPE o un requerimiento de trazabilidad, el documento es perfectamente evaluable, y los informes de aprovechamiento se descargan desde la propia plataforma de teleformación, como con cualquier otro contenido.
Tubío fue igual de claro con los límites: el formato es visualización de contenido multimedia y texto, con scroll y evaluación final; no incluye actividades interactivas complejas como otros contenidos SCORM. Y sobre la tensión entre pedagogía y normativa dejó una reflexión interesante: «a veces la rigidez normativa es positiva, en tanto en cuanto podemos reducir al mínimo las necesidades y cumplirlas». La herramienta se diseñó desde el principio con esos requisitos en mente. La tutorización, por su parte, se sigue gestionando donde siempre: en la plataforma de teleformación.
Por qué el SCORM sigue siendo el rey 20 años después
El estándar SCORM supera las dos décadas y sigue reinando en la bonificada. ¿Por qué no ha muerto? Para el invitado hay dos columnas que se sostienen mutuamente: una formación bonificada muy difícil y costosa de cambiar (una transición precipitada sería «incluso peligrosa» para muchos sistemas) y un formato compatible, extendidísimo y en perfecta sincronía con los requisitos del sistema. Su imagen lo dice todo: el binomio formación bonificada–Moodle–SCORM «es un transatlántico que no podemos frenar en 100 metros; frenará, pero cuando toque». Mientras tanto, cualquier plataforma que acepte SCORM 1.2 (Moodle y la inmensa mayoría de los LMS, también los hechos a medida) acepta los paquetes de SCORMINSTA.
Y hay un matiz que puede marcar la diferencia a corto plazo: el alumno que en el metro elige entre Instagram y TikTok puede tener una tercera opción con el mismo lenguaje, hacer su curso. Como las plataformas actuales son responsive y la conexión se produce siempre dentro del LMS de la empresa de formación, con su usuario y contraseña, el tracking se registra igual aunque el curso se haga desde el móvil con los cascos puestos.
El futuro: IA, microlearning y pantallas por todas partes
Le pedimos que soñara a cinco años vista, con una nueva normativa de teleformación en el horizonte. Su lista de deberes para el sector: legislación nueva, proyectos formativos mucho más personalizados y una gestión de la bonificación más pegada al cliente y al alumno. La IA, señaló, ya está totalmente presente en el desarrollo de contenidos y plataformas, incluso como asistente dentro de los LMS, y su crecimiento exponencial obliga al sector a adaptarse.
Pero donde más brilló fue hablando de microlearning. Recordó sus años en la formación de las grandes industrias del Campo de Gibraltar, cuando ya se hacía microformación por mensajes de texto y multimedia, con etiquetas NFC en las instalaciones para que el operario acercara el teléfono y recibiera instrucciones. Hoy «tenemos pantallas hasta en el extractor de la cocina»: el móvil, la tablet, el coche, el reloj, las gafas inteligentes. Cuando el microlearning se adapte a ese contexto (geográfico, circunstancial, incluso meteorológico), la revolución «va a ser brutal», porque la infraestructura ya está construida. Se creó para las redes sociales y la domótica; a la formación le toca subirse.
Fase beta: se buscan gestores para probarla
SCORMINSTA está en fase beta. Hasta ahora la han usado Tubío y su equipo para desarrollos propios, y el siguiente paso es abrirla a un grupo reducido —entre 5 y 10 personas de perfiles deliberadamente distintos— que le ayude a pulir los últimos matices y a validar que la experiencia del creador de contenido es tan amable como la del alumno. Durante el directo varios asistentes ya levantaron la mano, y las reacciones («qué gran herramienta», «parece demasiado bonito para ser real») dejaron claro el interés del sector.
Importante: si quieres probar la fase beta, en la web de la aplicación hay un botón para solicitar un usuario de prueba gratuito. Si el botón indica «solo por invitación» o da problemas, puedes escribir directamente a José Manuel a josemanuel@estudiof5.com (con el 5 en número), contándole tu perfil y el uso que le darías.
Nos vemos el 29 de septiembre
La entrevista terminó con una cita en el calendario: la jornada de apertura de curso de Autoforma será el 29 de septiembre y José Manuel Tubío confirmó su asistencia. Si el año pasado nos habló del SCORM, este año le hemos pedido media hora sobre SCORMINSTA para los asistentes, con la herramienta ya rodada por sus primeros usuarios beta.
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