Casilla «apto» en Fundae: cuándo marcarla y diferencia con bonificable

¿Hay que cargar en Fundae a los alumnos que no han llegado al 75 % de asistencia? ¿Cuándo se marca la casilla apto? Autoforma aclara en el taller del 24 de abril la diferencia entre ser bonificable y ser apto, dos planos que se mezclan a menudo en la operativa diaria. Repasamos qué cuenta como evaluación en presencial y en teleformación, el papel del informe del docente cuando no hay examen y la regla operativa de tres pasos para no equivocarse al cerrar el grupo.

¿Hay que cargar en el aplicativo de Fundae a los alumnos que no han llegado al 75 % de asistencia y marcarlos como no aptos? Autoforma aclara en el taller del 24 de abril una de las confusiones más extendidas entre gestores de formación: la diferencia entre ser bonificable y ser apto, y por qué el papel del informe de evaluación del docente es clave cuando no hay examen.

La consulta que abrió este punto era directa y muy práctica. Una asociada quería saber si los alumnos que no habían superado el umbral mínimo de asistencia tenían que aparecer también en el aplicativo y, en su caso, qué casilla marcarles. La respuesta del taller permite ordenar dos planos que se mezclan con frecuencia y que tienen consecuencias distintas: lo que decide la bonificación y lo que decide el diploma.

El aplicativo solo carga a quien es bonificable

El primer aclarado del taller fue inequívoco. El aplicativo de Fundae está diseñado para que en él se carguen los alumnos bonificables, es decir, aquellos que han alcanzado el mínimo exigible para que la empresa pueda bonificarse la formación. Ese umbral, en formación presencial y en aula virtual, es el 75 % de asistencia. En teleformación se condiciona con el cumplimiento del 75 % de los controles y evaluaciones que la propia plataforma exige.

Dicho de otra forma: el alumno que no ha llegado al 75 % de asistencia no debe cargarse como bonificable, porque no lo es. La duda sobre si «marcarlo o no marcarlo» como apto se resuelve en origen: ese alumno no entra en la lista de bonificables del aplicativo. La casilla «apto», por tanto, ni siquiera se le aplica.

Bonificable y apto no son lo mismo

Aclarado el primer punto, queda el segundo, que es el que más confusión genera. Dentro del subconjunto de alumnos bonificables, hay que decidir cuáles se marcan como aptos y cuáles no. Y aquí la regla cambia: la casilla apto se marca cuando el alumno, además de cumplir el requisito de bonificación, ha superado una evaluación.

El equipo de Autoforma lo resumió en el taller con claridad: «en apto es en el caso de que haya habido una evaluación y la haya superado». Es decir, el 75 % de asistencia abre la puerta a la bonificación; la evaluación superada abre la puerta al diploma de aprovechamiento.

Esa distinción tiene una consecuencia operativa importante. Un alumno puede ser bonificable y, al mismo tiempo, no apto si no ha superado la evaluación. En ese caso entrará en el aplicativo, computará para el cálculo de la bonificación, pero no podrá recibir un diploma de aprovechamiento, sino un certificado de asistencia.

Qué cuenta como evaluación en cada modalidad

La evaluación a la que se refiere la casilla «apto» admite formas muy diferentes según la modalidad formativa. En teleformación, lo habitual es que el propio sistema incorpore pruebas: tests, exámenes, controles que la plataforma registra y que dejan rastro de la superación o no superación por parte del alumno.

En formación presencial, la situación es más abierta. La evaluación puede ser un examen formal, pero no tiene por qué serlo. La asociación recordó en el taller que, cuando no hay examen escrito, debe existir una evaluación positiva por parte del tutor que recoja la observación de la participación del alumno y la percepción del docente sobre la adquisición real de los conocimientos. Esa evaluación se traduce en un informe firmado que es el que justifica la procedencia del diploma.

El modelo de informe de evaluación de Autoforma

Para evitar que cada gestor tenga que improvisar el formato, Autoforma dispone de un modelo en Word de informe de evaluación positiva del docente. El propósito es que el formador pueda emitir, sin examen, una valoración estructurada del aprovechamiento del alumno basada en la observación durante las sesiones, su participación, su resolución de tareas prácticas y la percepción del propio docente sobre la asimilación de los contenidos.

Ese informe es la pieza documental que valida la posibilidad de descargar el diploma del alumno y, por extensión, la corrección de haberlo marcado como apto en el aplicativo. Sin examen y sin informe equivalente, marcar la casilla apto carece del soporte que la respalda.

El equipo de Autoforma anunció además durante la sesión que compartirá próximamente, en formato post, tanto la guía de cuándo marcar apto como el modelo de informe para los asociados que aún no lo tengan a mano.

Este modelo está disponible en plataformas como Gesdoc

Una zona poco inspeccionada, pero a vigilar

Un matiz importante que se compartió en el taller es que, hasta la fecha, la asociación no tiene constancia de inspecciones específicas centradas en este punto. La casilla «apto» no está siendo, hoy por hoy, un foco habitual de revisión por parte del SEPE en los procedimientos que se vienen viendo.

Pero ese dato no se trasladó como invitación a relajar el criterio, sino como contexto. La sesión recordó que se está empezando a detectar en paralelo un seguimiento creciente sobre otras dimensiones poco habituales hasta hace poco, como la accesibilidad de las plataformas de teleformación, lo que sugiere que cualquier zona de la gestión bonificada puede convertirse en objeto de revisión más adelante. Llevar bien diferenciados bonificable y apto, y conservar el soporte de las evaluaciones, es una forma de no quedar expuesto si la inspección decide en algún momento mirar también este punto.

Una regla sencilla para el día a día

A modo de regla operativa, del taller se desprenden tres pasos que conviene fijar en la rutina del gestor. Primero, no cargar en el aplicativo a alumnos que no han alcanzado el umbral de bonificación: si no llegan al 75 % de asistencia, no son bonificables y no entran. Segundo, dentro de los bonificables, marcar apto solo a quienes han superado una evaluación: examen, prueba en teleformación o informe positivo del tutor en presencial. Y tercero, conservar el soporte documental de cada evaluación, especialmente cuando se trata del informe del docente, para poder justificar el diploma emitido.