Fundae confirma que el cuestionario de calidad en formato PDF digital es una herramienta para facilitar la gestión administrativa, no una obligación legal

Autoforma analiza la reciente postura de Fundae sobre el cuestionario de calidad en formación bonificada. Aunque Fundae recomienda el uso de un PDF digital, esta medida no es una obligación legal, sino una herramienta para facilitar su gestión interna. El formato papel sigue siendo válido y no existe normativa que obligue el uso exclusivo de la versión digital. Descubre todos los detalles legales y operativos en nuestro informe.

Según ha podido saber Autoforma, Fundae ha dejado claro que el cuestionario de calidad en formato PDF digital no es una obligación legal, sino una herramienta diseñada para facilitar el trabajo de los técnicos de Fundae. A pesar de que se presenta como una solución para optimizar la gestión de los resultados, no existe una base normativa que exija el uso exclusivo de este formato, y lo que realmente se está promoviendo es un esfuerzo para aliviar la carga administrativa en la propia Fundae, no en los gestores de formación.

El formulario PDF es propuesto por Fundae como una medida para agilizar la captura de datos y la gestión de los cuestionarios por parte de los técnicos que supervisan las formaciones bonificadas. Sin embargo, esta digitalización no debe imponerse a los gestores de formación como una carga adicional, sin tener en cuenta que ya estamos trabajando con múltiples exigencias administrativas que requieren tiempo y recursos. De hecho, si no se cumple con la posibilidad de distribución y cumplimentación electrónica, las empresas siguen estando obligadas a enviar los resultados utilizando el mismo formulario en PDF, pero en formato papel, lo que evidencia la flexibilidad de la normativa actual.

Es fundamental que no se nos sobrecargue con medidas operativas que no tienen un respaldo normativo claro. Fundae ha decidido apostar por un modelo que simplifica su propio trabajo, pero no podemos permitir que este tipo de decisiones afecten nuestra eficiencia, sobrecargando a los gestores de formación con responsabilidades adicionales que no están contempladas en la legislación vigente.

No olvidemos que, aunque Fundae sugiera el uso de este modelo digital para facilitar la gestión interna, el formato papel sigue siendo completamente válido y legalmente permitido. Las empresas formadoras no deberían estar sometidas a la obligación de seguir la recomendación de Fundae, que solo pretende aligerar su propio proceso administrativo, sin tener en cuenta las realidades operativas de los gestores de formación.