Cursos de Autoescuela Bonificables para Empresas: Requisitos y Tipos
La formación es un aspecto fundamental para el crecimiento y desarrollo de las empresas, ya que les permite mejorar la calidad de sus servicios, incrementar la productividad de sus trabajadores y adaptarse a los cambios del mercado. En este sentido, las autoescuelas desempeñan un papel fundamental en la formación de conductores profesionales, y muchas de ellas ofrecen cursos bonificables para empresas. La bonificación de los cursos de autoescuela para empresas está regulada por el Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, por el que se desarrolla la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral.
Este post es la consecuencia del taller de asociados que llevamos a cabo en Autoforma el pasado 24 de marzo de 2023 y que, en su segunda parte, versó sobre los cursos de autoescuelas bonificables: requisitos y tipos.
La formación es un aspecto fundamental para el crecimiento y desarrollo de las empresas, ya que les permite mejorar la calidad de sus servicios, incrementar la productividad de sus trabajadores y adaptarse a los cambios del mercado. En este sentido, las autoescuelas desempeñan un papel fundamental en la formación de conductores profesionales, y muchas de ellas ofrecen cursos bonificables para empresas.
La bonificación de los cursos de autoescuela para empresas está regulada por el Real Decreto 694/2017, de 3 de julio, por el que se desarrolla la Ley 30/2015, de 9 de septiembre, por la que se regula el Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral.
Según esta normativa, las empresas pueden bonificar los cursos de formación impartidos por las autoescuelas, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos. Entre ellos, destaca que la formación debe estar relacionada con la actividad empresarial y que los trabajadores deben estar contratados en el momento de realizar la formación.
En el caso de los cursos de autoescuela, los trabajadores que pueden acceder a la formación bonificada son aquellos que necesiten obtener o renovar el Certificado de Aptitud Profesional (CAP), necesario para conductores de transportes de viajeros y mercancías, o el permiso C, requerido para la conducción de camiones y vehículos pesados, entre otros cursos profesionales.
Diferentes tipos de cursos de autoescuela bonificables
Dentro de los cursos de autoescuela bonificables para empresas, existen diferentes tipos de formación que se pueden clasificar en función de su duración y nivel de especialización.
Cualificación inicial ordinaria y acelerada (CAP inicial)
La cualificación inicial ordinaria es la formación más completa para la obtención del CAP, y consiste en la asistencia a un curso de 280 horas y la superación de un examen. Este curso se puede bonificar por completo, siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos en la normativa.
Por otro lado, la cualificación inicial acelerada es una formación más corta que permite obtener el CAP en un menor tiempo. En este caso, el curso tiene una duración de 140 horas y se complementa con una prueba o examen final. Al igual que en la cualificación inicial ordinaria, este curso se puede bonificar siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos.
Fundae ha manifestado, por escrito, que tanto la cualificación inicial ordinaria como la cualificación inicial acelerada se podrían considerar dentro de un nivel superior.
Para la realización de este curso se puede solicitar un permiso individual de formación. Tenemos que tener en cuenta que, para ello, el horario de la formación se tiene que solapar con el horario laboral. Fundae aclara: “ES VÁLIDO COMUNICARLO TANTO POR UNA VÍA COMO POR OTRA; no obstante, si cumple los requisitos necesarios se debería comunicar como PIF, pero también es válido como acción formativa”.
Formación continua (CAP 35 horas)
La formación continuada es un curso de 35 horas que se realiza cada cinco años y que tiene como objetivo actualizar los conocimientos de los conductores profesionales en materia de seguridad vial y normativa de tráfico. Esta formación se considera de nivel básico y se puede bonificar siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos.
No puede ser solicitada como permiso individual de formación.
Aclara Fundae: “La formación continuada se consideraría de un nivel básico, por entender que se trata de una actualización de conocimientos de los que ya posee el trabajador”.
Cursos para el transporte de mercancías peligrosas
El transporte de mercancías peligrosas por carretera es una actividad que conlleva una gran responsabilidad, tanto para los conductores como para las empresas que se dedican a esta actividad. En este sentido, el ADR (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera) es una herramienta fundamental para garantizar la seguridad durante este tipo de transporte.
El carnet ADR es el permiso que capacita a los conductores profesionales a transportar mercancías peligrosas. Este carnet se debe renovar cada 5 años y es obligatorio para todos los conductores que se dediquen al transporte de este tipo de mercancías.
Los cursos ADR son de diferentes tipos en función del tipo de mercancía peligrosa que se desee transportar, y es necesario realizar un curso específico para cada tipo de mercancía peligrosa. Estos cursos se dividen en cursos de obtención y cursos de renovación, y son obligatorios para poder obtener y renovar el carnet ADR.
Por otro lado, es importante tener en cuenta que, en algunos casos, los cursos de mercancías peligrosas pueden solaparse unos con otros. En estos casos, es necesario evitar que se comuniquen en el mismo aula dos acciones formativas distintas, ya que esto puede generar problemas a la hora de gestionar la bonificación.
En el caso de los cursos de mercancías peligrosas, es necesario definir muy bien el curso con unos objetivos, unos contenidos y unos horarios claros. Además, es importante tener en cuenta que las prácticas solo son bonificables si se realizan en pista, por lo que es necesario planificar la formación de manera adecuada para garantizar que se cumplan los requisitos establecidos.
Por tanto, estos cursos pueden ser bonificados. Y, al igual que ocurre en el CAP, los de obtención pueden ser solicitados como permiso individual de formación.
Si los comunicamos como acciones formativas, tenemos que saber que los de obtención son considerados nivel superior y los de renovación son considerados nivel básico, al igual que ocurre con los cursos CAP.
Dejo a continuación la aclaración completa de Fundae (data del año 2013):
En contestación a su correo electrónico recibido con fecha: 30/01/2013, le comunicamos que:
La normativa que regula el sistema de bonificaciones es la Orden TAS/2307/2007, de 27 de julio, por la que se desarrolla parcialmente el Real Decreto 395/2007, de 23 de marzo, por el que se regula el subsistema de formación profesional para el empleo en materia de formación de demanda y su financiación, y se crea el correspondiente sistema telemático, así como los ficheros de datos personales de titularidad del Servicio Público de Empleo Estatal.
En relación a la consulta sobre las acciones formativas que llevan a la obtención de los Certificados de Aptitud Profesional (CAP), le informamos que estas pueden ser bonificadas por las empresas; le confirmamos que los conductores de transportes de viajeros deben contar de forma obligatoria con un Certificado de Aptitud Profesional (CAP). Los centros que imparten esta formación deben estar autorizados por el organismo competente en materia de transporte de cada Comunidad Autónoma.
La normativa establece tres tipos de formación:
- La cualificación inicial ordinaria, consistente en la asistencia a un curso de 280 horas y la superación de un examen.
- La cualificación inicial acelerada, curso de 140 horas y una prueba o examen final.
- La formación continuada, curso de 35 horas, de 7 horas máximas de formación cada 5 años.
Por tanto, la cualificación inicial ordinaria, como la cualificación inicial acelerada, se podrían considerar dentro de un nivel superior. La formación continuada se consideraría de un nivel básico, por entender que se trata de una actualización de conocimientos de los que ya posee el trabajador.
Referente a la consulta que nos plantea, le informamos que es válido comunicarlo tanto por una vía como por otra; no obstante, si cumple los requisitos necesarios se debería comunicar como PIF, pero también es válido como acción formativa.
Atentamente,
Fundación Tripartita para la Formación en el Empleo
Servicio al Cliente y Orientación
Otros cursos bonificables
Además de los cursos para la obtención del CAP, existen otros cursos de autoescuela que también son bonificables para empresas. Algunos ejemplos son:
Cursos para la obtención del permiso C: este permiso es necesario para la conducción de camiones y vehículos pesados. El curso para obtenerlo se puede bonificar siempre y cuando esté relacionado con la actividad empresarial y cumpla con los requisitos establecidos.
Es necesario definir el curso en cuanto a objetivos, contenidos, profesores y número de horas.
Como idea, ya que no siempre las autoescuelas realizan los cursos de permiso con el mismo número de horas, se pueden tener configuradas acciones formativas intensivas, estándar o completas. Es solo una idea, dada la importancia de tener bien definida la acción formativa.
Cursos para la obtención del permiso D: este permiso es necesario para la conducción de autobuses y autocares. Al igual que en el caso del permiso C, el curso para obtenerlo se puede bonificar siempre y cuando cumpla con los requisitos establecidos.
Los permisos de conducción profesionales (como el permiso C para camiones) suelen ser requisitos imprescindibles en ciertos puestos de trabajo. Dado su carácter habilitante, surge la duda de cómo financiar su obtención mediante las bonificaciones de FUNDAE (Fundación Estatal para la Formación en el Empleo). En particular, es importante distinguir entre tramitar esta formación como una acción formativa bonificada ordinaria o como un Permiso Individual de Formación (PIF), ya que FUNDAE ha aclarado públicamente que si la formación es una obligación de la empresa, debe comunicarse como acción formativa y no como PIF.
Fuente Fundae: Encuentro «Permisos Individuales de Formación (PIF)», 25/02/2016 – Olvido Perea (Responsable de la Unidad de Formación en las Empresas).
Cursos de conducción eficiente: este tipo de cursos tienen como objetivo enseñar a los conductores a utilizar los vehículos de manera más eficiente, reduciendo el consumo de combustible y las emisiones de CO2. Se pueden bonificar siempre y cuando estén relacionados con la actividad empresarial.
Cursos de seguridad vial: este tipo de cursos tienen como objetivo mejorar la seguridad de los conductores en carretera. Pueden incluir temas como la conducción en condiciones adversas, la prevención de accidentes o la gestión de situaciones de emergencia. Se pueden bonificar siempre y cuando estén relacionados con la actividad empresarial.
Cursos de tacógrafo: el tacógrafo es un dispositivo que registra los tiempos de conducción y descanso de los conductores profesionales. Este tipo de cursos tienen como objetivo enseñar a los conductores a utilizar correctamente el tacógrafo y a cumplir con la normativa vigente. Este tipo de cursos se consideran de nivel superior y se pueden bonificar siempre y cuando estén relacionados con la actividad empresarial.
Cursos de conducción en condiciones adversas: este tipo de cursos tienen como objetivo enseñar a los conductores a conducir en situaciones de nieve, lluvia o hielo, o en condiciones de baja visibilidad. Se pueden bonificar siempre y cuando estén relacionados con la actividad empresarial.
Cursos de seguridad en motocicletas: este tipo de cursos tienen como objetivo mejorar la seguridad de los conductores de motocicletas. Pueden incluir temas como la conducción defensiva, la prevención de accidentes o la gestión de situaciones de emergencia. Se pueden bonificar siempre y cuando estén relacionados con la actividad empresarial.
Es importante tener en cuenta que, para que un curso de autoescuela sea bonificable, debe estar relacionado con la actividad empresarial y cumplir con los requisitos establecidos en la normativa. Además, es necesario que los trabajadores estén contratados en el momento de realizar la formación y que se realice la comunicación correspondiente a través del sistema telemático establecido por la Fundación Estatal para la Formación en el Empleo (FUNDAE).
Compensaciones de horas y permisos individuales de formación
Uno de los temas que generan dudas en relación con la bonificación de los cursos de autoescuela para empresas son las compensaciones de horas, tanto en acciones formativas, para la cofinanciación privada, como en los permisos individuales de formación (PIF).
En cuanto a las compensaciones de horas, es importante destacar que solo se pueden bonificar las horas de formación efectivamente realizadas. Esto significa que no se pueden realizar compensaciones de horas para que los trabajadores asistan a los cursos de autoescuela. Por tanto, si un trabajador falta a una sesión de formación, no se puede compensar esa falta con horas extra.
Por otro lado, en relación con los permisos individuales de formación (PIF), es importante tener en cuenta que se pueden solicitar siempre y cuando se cumplan los requisitos establecidos en la normativa. El PIF es un permiso retribuido que tienen los trabajadores para realizar acciones formativas dentro de su horario de trabajo.
En este sentido, es importante tener en cuenta que no se pueden solicitar permisos individuales de formación para realizar cursos en modalidad de teleformación.
Por otro lado, en el caso de la formación en aula virtual, se considera formación presencial. En este caso sí se podría solicitar un PIF para realizar cursos de autoescuela bonificables, siempre que estos cursos sean susceptibles de ser solicitados para PIF (como ya he comentado antes).
Subcontratación y comunicación en el apartado de observaciones
Una situación que se suele plantear, sobre todo en los cursos de mercancías peligrosas, es si se incurre en subcontratación cuando una parte del curso la imparten los bomberos. La respuesta es que no se incurre en subcontratación: es una parte concreta y específica del mismo que no hace que se considere que se incurra en subcontratación.
Es importante subrayar que, cuando hay que realizar desplazamientos a pistas o a bomberos, quede bien definido en el apartado de observaciones, tanto el lugar como los horarios, etc.
Conclusiones
En conclusión, la formación en autoescuela es una opción interesante para las empresas que quieren mejorar las habilidades y competencias de sus trabajadores en materia de conducción. Los cursos de autoescuela para la obtención de los diferentes permisos profesionales, así como otros cursos de formación relacionados con la conducción, son bonificables por las empresas siempre y cuando cumplan con los requisitos establecidos en la normativa.
Es importante tener en cuenta que, para gestionar la bonificación de la formación en autoescuela, es necesario realizar la comunicación correspondiente a través del sistema telemático establecido por la FUNDAE, y que la formación debe estar relacionada con la actividad empresarial.
Además, es importante tener en cuenta que algunos cursos de autoescuela pueden requerir la realización de prácticas, y que es necesario prestar atención al apartado de observaciones para indicar cualquier información relevante que pueda afectar a la gestión de la bonificación: lugar, desplazamientos, etc. Las prácticas son bonificables cuando se realizan en pista. Esto no afecta al permiso individual de formación.
En definitiva, la formación en autoescuela puede ser una opción interesante para mejorar las habilidades y competencias de los trabajadores en materia de conducción, siempre y cuando se planifique de manera adecuada y se cumplan los requisitos establecidos en la normativa.